Con videojuegos
DESDE LOS 8 AÑOS
¿O QUIZÁS DESDE LOS 6 AÑOS? NO LO RECUERDO, ¡TENDRÍA QUE PREGUNTAR A MI FAMILIA!
El caso es que llevo más de 30 años sumido en el mundo de los videojuegos, algunas temporadas más que otras, pero podríamos decir que es lo que marcó completamente mi niñez.
Me llamo Mr. Scart, soy de Barcelona y mi nombre real y mi cara no importan, porque no estamos aquí para eso, supongo.
Simplemente soy un coleccionista sin pelos en la lengua, y por eso he decidido crear este espacio, no solo para ir mostrando mi colección, sino también para hablar del retro sin tapujos.Que no te digan lo que debes coleccionar
- En el retro no hay reglas ni normas
- Que no te digan lo que debes coleccionar
- Déjate aconsejar pero no influenciar
¿Y ESTO CÓMO
EMPEZÓ?
Pues todo empezó con una Nintendo NES y el Super Mario Bros. Que yo recuerde no fue un regalo por alguna fecha especial, simplemente fuimos a comprar a un hipermercado y mis padres echaron la consola y el juego al carro de la compra. Creo que ser hijo único tuvo mucho que ver ahí…
A partir de ahí fue una locura, un vicio y un cambio brutal en mi niñez. En menos de 2 años tenía en mi habitación más de 30 títulos, algo inaudito en aquella época, especialmente entre mis amigos, porque ellos no tenían más de 3 títulos en sus videoconsolas. La verdad es que fui muy afortunado.
Mientras tanto, fui catando las videoconsolas de mis amigos: Sega Master System II, Game Boy y alguna cosilla más por ahí, y es cierto que el Sonic me gustaba mucho, además lo jugué bastante porque lo tenía un buen amigo mío, junto al Ninja Gaiden, que me parecía una flipada de juego, sin embargo, yo siempre volvía a mi casa dispuesto a disfrutar de mi NES.
A esto se le sumaban las compras mensuales de revistas como la Super Juegos, Hobby Consolas o Mega Sega. Todos los meses caía una o más de una, que por supuesto conservo todas ellas con gran cariño.
Y ASÍ ES COMO CONTINUÉ
¡RESUMIDO!
01. SUPER NINTENDO
Pocos años después llegó el turno de la Super Nintendo. No hace falta decir el cambio que supuso. Pasar de los 8 bits de una NES a los maravillosos 16 de una Super Nintendo era como un sueño para cualquier niño, y además yo que era un loco de Mario, ya os podéis imaginar. En aquel momento tenía relojes de Mario, camisetas, cintas de vídeo etc. y poder ver a Mario en 16 bits era una locura.
No obstante, no me hice con tantos títulos como con la NES, y SMB 1 a seguido siendo mi favorito desde entonces.
02. SALTO DIRECTO AL PC
Después de la Super Nintendo perdí un poco el interés en las videoconsolas, y salté directamente al PC, quedando ambas videoconsolas en un rincón del armario.
Empecé a comprarme títulos de PC (aquellos de caja grande que ocupaban lo que no estaba escrito), y se me abrió un mundo enorme de posibilidades, además monté una tarjeta gráfica 3DFX y los juegos que tenían soporte, eran gloria.
Todo un ‘PC Gamer’ de la época.
03. Y DE REPENTE...
Me regalaron una Game Cube.
Al universo no le terminaba de parecer bien mi abandono de las videoconsolas, y puso en mi camino esa Game Cube a la que le di mucho mimo, porque mi vena consolera simplemente estaba dormida.
Durante varios años estuve combinando el PC con las videoconsolas, y volví a rescatar del armario mi NES y la SNES, y como no, compré la Wii el mismo día de lanzamiento y de paso una Nintendo 64 medio regalada.
Volvió mi amor por Mario junto a todas las novedades y un poco de lo que me había estado perdiendo.
04. LOS AÑOS VAN PASANDO
Yo continué actualizando mi PC, pero también iba añadiendo a mi repertorio algunas de las consolas que se me habían quedado atrás, como PS1 y PS2, Game Boy Advance SP etc.
Después de aquello llegó la PS4 y estuve años disfrutando de ella y llenando mis estanterías de sus títulos, abandonando definitivamente el PC como medio para videojuegos y dejándolo únicamente para trabajar.
05. EL CONFINAMIENTO
Creo que el confinamiento fue un antes y un después para el retro y para el coleccionismo en general. La gente necesitaba dinero y empezó a aflorar material por doquier, pero a su vez ese mismo material se usó para no aburrirse en casa, y ahí explotó del todo.
Antes del confinamiento ya teníamos algo de material a precios desorbitados, (aunque ahora muchos de esos precios serian en su mayoría una miseria), sin embargo en pleno confinamiento se podían comprar cosas a precios que actualmente son impensables. Ese fue el momento en el cual mi colección creció como la espuma, y aunque no he parado de comprar desde entonces, fue un momento clave para poder llegar a casi 1500 juegos, unas 40 videoconsolas con caja, y montar por fin mi deseada Game Room.
06. NOTA PERSONAL Y FIN
A día de hoy miro hacia atrás y es increíble lo rápido que ha transcurrido el tiempo y todas las cosas que han ocurrido en el mundo de los videojuegos. Parece que fue ayer cuando pasé por primera vez al mundo 1-2 en Super Mario Bros y lo fui gritando por el pasillo de casa, pero sin embargo han pasado más de 30 años de aquello. Me siento feliz y afortunado de haber podido vivir aquellos años, pero también triste porque la industria del videojuego ya no es lo que era, ni lo volverá a ser.
Un minuto de silencio para los que no habéis podido vivir esa época…

