Eran otros tiempos, y a nadie le importaba. Podías ir a casa de tu amigo a jugar con la clónica y nadie miraba por encima del hombro a nadie, de hecho era bastante normal, incluso en Game Boy. Lo importante era jugar.
Hoy en día la película ha cambiado, porque podríamos decir que está más de moda coleccionar que jugar, vamos, que lo importante ya no es jugar, y ahora si que te van a mirar por encima del hombro, sobre todo si tienes repros en tus estanterías.
Ya no se llaman cartuchos clónicos, y ya no son un simple cartucho con una Rom, porque ahora buscan que se parezca lo más posible al original, no solo el cartucho, sino también la caja y el manual.
Es un tema que alcanza debates interminables con miles de opiniones dispares, pero al final todo depende del punto de vista y uso que se le vaya a dar a una repro.
La idea principal de una repro es adquirir un juego de alto precio a un precio más bajo, por no decir ridículo, pues en Etsy podemos encontrar repros 1:1 de Mega Drive por 35€, cuando el original puede costar 10 o 15 veces más. Sin embargo, esto puede tener diferentes enfoques, y aunque el más básico suele ser el no querer/poder pagar un pastizal por el original, también tenemos el enfoque oscuro de gente que compra repros para intentar colartela como original, y es ahí cuando el mercado de las repro se vuelve tóxico.
A mi me parece perfecto que Manolito tenga su estantería llena de repros para alegrarse la vista o para hacerse el millonario en sus redes sociales, porque siendo sinceros, hay repros que vistas en un vídeo o en una foto, pueden pasar desapercibidas, sobre todo si están rodeadas de material original, o si son cajas de Mega Drive, donde una buena calidad de impresión del insert puede engañar a la vista perfectamente, además la calidad cada vez es mayor, llegando al punto de que por ejemplo en Game Boy Advance ya tenemos cajas de los Pokemon con el tono metalizado, o en el caso de Pokemon Cristal de Game Boy Color podemos encontrar cartuchos con esa purpurina tan característica. Son detalles que para una persona sin experiencia o un coleccionista novato, pueden hacer que le vendan gato por liebre, que al final es el mayor problema de todos, porque si compras una repro sabiendo que lo es, al fin y al cabo el dinero es tuyo y puedes hacer con el lo que te salga de la entrepierna.
También se puede dar el caso de que simplemente quieras la caja o el manual para completar una unidad suelta o a medias, en cuyo caso también es respetable y en según que casos no es una mala ideal del todo.
Se dice que todo esto afecta a los coleccionistas y, bueno, podriamos decir que sí y que no. Yo soy coleccionista y me importa un huevo que vendan repros, principalmente porque es un mercado que no me interesa, y ya tengo la experiencia suficiente para saber si algo que venden es repro u original, pero si que es cierto que cuando alguien compra una repro de un título de alto precio, de forma indirecta ya está diciendo que no puede pagar el original, y quien tenga ese título original, fácilmente se le puede activar el modo elitista, que son ese tipo de coleccionista que solo están ahí para restregarle a todo el mundo sus títulos que difícilmente el resto de mortales pueden costearse. Puede parecer un mal menor o algo sin importancia, pero ese tipo de coleccionistas son una jodienda.
Dejando a un lado el tema de la esencia, su historia, el gustito de tener entre manos algo original, su olor, su tacto y un largo etc., la realidad es que el mayor daño que hacen las repro es cuando se usan para engañar, porque el tema económico es algo muy personal, y si a nosotros nos parecen una gilipollez pagar 30€ por un repro, debemos recordar que también hay gente que piensa que pagar 300€ por un título original también es una gilipollez, pero a fin de cuentas, cada uno se gasta el dinero en lo que quiere, y si queremos que nos respeten, también debemos respetar a los demás.
Y para finalizar, me gustaría contar una cosa curiosa que me ocurrió hace escasas semanas. Hablando con un chico sobre las repros, me llegó a decir que por culpa de los coleccionistas, él no podía pagarse ciertos títulos, porque los coleccionistas estábamos dispuestos a pagar precios altos por los originales, y que por ello los precios no bajaban, teniendo entonces que optar a las repros… ¿excusa o realidad? Ahí lo dejo.






