No, con los demonios no me estoy refiriendo a las personas, ni mucho menos a nadie en particular, pero sí a los demonios que hay dentro de ellas, esos sentimientos, esas voces que tienen dentro que les incitan a hacer el mal contra otras personas, unido a la envidia y a la rabia, y no es que tu les hayas hecho algo a esas personas, todo lo contrario porque de hecho ni las conoces.
Y no estamos hablando de temas serios, importantes, ni de que la vida dependa de ello, porque los demonios de esas personas están alimentados por algo que en el fondo es triste, absurdo, sin sentido alguno…
Hablamos de que no piensas como ellos y/o de que en tus estanterías tengas algo que ellos no pueden tener. Son detonantes simples, pero que en los últimos tiempos en el retro es algo que predomina y que parece que no podemos parar.
Si habéis leído algo sobre mi, ya sabréis que siempre he sido un jugador nato que lleva más de 30 años en el mundo de los videojuegos, con alguna temporada larga también en PC. He podido tener temporadas de comprar más y de comprar menos, de mostrar más o menos interés, pero de un modo u otro siempre he estado en el mundo del coleccionismo, topándome con muchos tipos de coleccionista, formas de coleccionar y multitud de opiniones, pero debo decir que en los últimos años esto apesta más a mierda que una cloaca inundada, y lo digo con la mano en el corazón.
Años atrás teníamos foros, algún que otro canal de YouTube bastante decente y como era normal, algun que otro personaje al que era mejor evitar. Nada alarmante.
Pero es que ahora esto es una infección a escala mundial de YouTubers, Twicheros, Streamers, Influencers o como te salga de las pelotas llamarlos, algunos rodeados por una comunidad extremadamente tóxica y como no, llena de demonios.
Mucho cuidado si no piensas como ellos, porque entonces no solo eres un hater, si no que ya no eres coleccionista porque ni piensas como ellos ni tienes en las estanterías lo mismo que ellos, y mucho ojo como tengas algo que ellos no pueden tener, porque entonces estarás jodido en el sentido de que te dirán que lo tienes porque pudiste comprarlo cuando costaba 10€, porque es imposible que un pobre como tu tenga ese material, y si no les termina de cuadrar, dirán que es una repro o incluso que eres un mentiroso y realmente no lo tienes, o la fotografía donde lo enseñaste es robada a otro coleccionista.
Sea como sea, tu para ellos no eres coleccionista, eres una persona que tiene las estanterías llenas de basura, o como se suele decir ‘tíralo todo al punto limpio’, porque tu no puedes tener algo diferente a ellos ni mucho menos algo mejor que lo suyo.
¿Quién puede tener algo diferente o algo mejor? Pues como no, únicamente su YouTuber, Twichero, Streamer o Influencer de turno, a ese que siguen hasta el fondo de un pozo si hace falta. Ese que puede llevar en el mundo del coleccionismo retro un año o treinta años, da igual, porque como hace directos y tiene seguidores, debe tener la verdad absoluta y el dinero suficiente para comprar todo lo que ellos no pueden, porque la clave es poder ver como tu Dios del retro enseña todo ese material que tu no puedes comprarte, que solo el puede tener, y nadie más en el planeta.
Aquí volvemos un poco al punto anterior, que si no piensas como ellos, o tienes material que ellos no pueden tener, pues algo no les cuadra, porque solo su persona favorita del retro puede tenerlo. Tu que eres un pobre don nadie, al que nadie conoce, es imposible que lo tengas. ¡Pringao!
Y sí, todo esto empecé a sufrirlo yo en mis carnes al poco tiempo de comenzar a tener presencia en Instagram e ir mostrando cosas de mi colección. Varias veces han sido las que he recibido un mensaje o un comentario diciendo que esa fotografía no era mía, o que X juego era repro, incluso de juegos de los que no existe ninguna repro o que no existe interés real por ello. Cualquier cosa con tal de alimentar a sus demonios y que ellos puedan dormir tranquilos, porque tu no eres nadie como para tener ese material.
Lo siento por vosotros, pero las fotografías son mías, el material es mío y no tengo nada repro. No tengo nada en contra de las repros, porque cada uno colecciona como quiere y puede, pero en este caso os tendréis que joder y asumir que no solo vuestro Dios del retro, sea quien sea y del país que sea, tiene material que os gusta, sea caro o barato, porque ahí fuera somos muchos los coleccionistas que no salimos en directo enseñando lo que tenemos, buscando seguidores de forma deseosa para ganar dinero, que por cierto, gran parte de ese material que tanto os gusta, en muchos casos vuestro Dios del retro lo compra con vuestro dinero.¡JA!
Ah!, y tampoco estaría mal ver vuestras colecciones, porque curiosamente todos tenéis en común el ocultarse tras una red social y jugar a ser Dios diciendo lo que podemos o no tener y lo que deberíamos tener, pero nadie ve nada de lo que tenéis vosotros. ¿Será porque no tenéis nada y eso es lo que os hierve la puta sangre y alimenta vuestros demonios?, ¿o será que realmente lo que tenéis vosotros es ‘para un punto limpio’?
Llegados a este punto solo os puedo decir que no vais a poder estar en dos bandos diferentes, porque o bien tenéis demonios, o no los tenéis, pero no es algo que podáis elegir cuando os salga de las pelotas. No seáis envidiosos ni rabiosos, que no se os hinche la vena del cuello cuando yo o quien sea suba una fotografía de algo que os gusta y no podáis tener, que seguro que no es bueno para la salud.
Sinceramente pienso que a una gran mayoría de vosotros esto del retro y del coleccionismo os está superando cuando cruzáis ciertas barreras. La rabia, la envidia y otros muchos sentimientos negativos os están consumiendo porque no sois capaces de respetar las opiniones, gustos y deseos de los demás, y seguir a vuestro Dios del retro (repito, sean quien sea y de país que sea) es algo que no os hace bien, y cada vez os produce más fallos cerebrales, básicamente porque lo seguís de una forma insana, sin criterio propio, y que decir que el tampoco os cuida como os merecéis, porque al fin y al cabo como ya os he dicho, una gran parte de su colección la estáis pagando vosotros.
Y que conste que yo también veo y sigo a ciertos coleccionistas, pero con la diferencia de que a mi no me crean demonios.
Pues nada, un saludo para los coleccionistas de verdad, y un abrazo con cariño a los haters, que os hace falta.





